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Mi decálogo personal como madre del arcoíris


Somos muchas las mujeres que cuando nos embarcamos en la aventura de ser mamás nos abocamos a aprender de todo para ser las mejores. Por eso devoramos libros, vemos infinidad de videos, asistimos a talleres sobre cualquier tema relacionado con la crianza que nos interese o simplemente esté de moda.


Lo que nunca tenemos en la agenda es el prepararnos para cuando nuestros hijos o hijas “salgan del closet”, así es como un buen día de golpe y porrazo ante esa declaración que algunas esperábamos y aº otras nos cae de sorpresa, es que nos suben a un tour para el que no habíamos comprado boleto.


Ser madre de un chico o chica LGBTTTQI+ es un viaje intenso, que te hará cimbrar todos tus paradigmas, valores y anhelos. La vida te llevará a descubrir algo que pocas cosas pueden lograrlo: el potencial real de tu capacidad para amar incondicionalmente y el nivel de tu compromiso como madre.


Sabemos que ser mamá siempre ha sido un reto, pero serlo de alguien de la diversidad sexual requiere todos nuestros recursos emocionales para llegar a buen puerto, por eso aquí te comparto mi decálogo personal como mamá del arcoíris:


1. Adapta y adopta un mantra que te sostenga en los tiempos más difíciles y diga algo así: “Aunque no lo entienda, te amo, aunque tu vida no vaya a ser lo que habíamos planeado, te amo y pase lo que pase siempre te voy a acompañar porque soy tu madre.”


2. Tener un hijo gay o una hija lesbiana, descubrir que tu hijo transgénero pasa de un rol femenino a uno masculino o viceversa haciéndote pasar por un duelo y la adopción de un nuevo integrante en la familia, serán de las experiencias más retadoras que puedas tener, pero no te angusties, tú solo escucha, acepta y dales tu amor a prueba de la hostilidad que van a encontrar para que nada los detenga para ir por sus sueños.


3. No necesitas ser experta en el tema y aunque lo más aconsejable es intentar entender la diferencia entre preferencia y orientación sexual o aprender a usar los pronombres adecuados, al final todo se resume a respetarlos y darles su lugar.

4. Su vida irá por un camino que tú no has transitado, así que a veces se invertirán los roles y tú aprenderás de ese andar alejado de las normas convencionales, propicia un ambiente de confianza para que siempre haya una comunicación libre de juicios y que sepan que cada vez que lo requieran pueden pedir ayuda y siempre habrá alguien que les oriente.

5. Su salud mental y sus emociones necesitan ser atendidas, parte del proceso es darte cuenta de la realidad que sufre la comunidad en cuando a la discriminación, la falta de empatía e incluso el odio irracional, tu papel es cuidarle y hacerle ver que es valioso por ser congruente con su manera de ser y de pensar y que las opiniones de los demás no deben dictar su vida.

6. Creo firmemente que nadie merece llevar una etiqueta por la vida que solo estorba cuando cada uno tenemos un propósito y nuestro rol de madre es darles las herramientas para que puedan identificarlo para poderlo cumplir.

7. La maternidad dentro de la diversidad sexual se vive día a día hasta que los paradigmas que no aportan desaparecen y solo ves a tu niño, adolescente o joven adulto sentado en su cama jugando videojuegos, leyendo un libro o durmiendo después de un día de escuela o de ir a su primer trabajo. Ten paciencia con tu proceso y el suyo.

8. Nuestros hijos necesitan saber que no importa a quien amen o cómo luzcan, lo que importa es ser responsables de su salud integral, que sean productivos y funcionales, educados y solidarios, en eso debe ir el enfoque, lo demás, es lo de menos.

9. Necesitamos ser consciente de la infinidad de casos de rechazo y abusos por esta causa, darnos cuenta de que es algo de lo cual no se habla, como si con eso dejara de existir, y buscar marchar cada junio como aliadas para hacerlos visibles, intentando además incluirlos en la conversación cotidiana y en la agenda pública para entre todos hallar soluciones y tender puentes.

10. Al final de la historia venimos a amar, a servir y a dejar huella, así que aceptemos el reto con un abrazo apretado y recordemos a esa personita que pusieron en nuestros brazos en el hospital y prometimos cuidar hasta el último latido de nuestro corazón. Seamos esas mamás que regalan abrazos para aquellos que lo necesitan hoy y siempre.


Mónica Villegas es Lic. en Administración de RH, tiene una Maestría en Ciencias de la Educación, es escritora, instructora de cursos de desarrollo humano, blogger, madre de tres hijos. Uno padece síndrome de Asperger y el menor es un psicólogo transgénero que atiende a chicos y chicas de la diversidad sexual desde su experiencia profesional y su vivencia 100% personal.



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